Tarta Sacher Blanca

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  • "Tarta Sacher Blanca"

    Receta Tarta Sacher Blanca





    Aquí tenéis la receta para preparar una original tarta Sacher blanca, la cual prepararemos cambiando el chocolate negro tradicional por chocolate blanco. Es una verdadera delicia que encantará sobre todos a los amantes del chocolate blanco.

    Ingredientes:

    - 150 gramos de chocolate blanco para postres
    - 60 gramos de azúcar
    - 60 gramos de azúcar glas
    - 150 gramos de mantequilla
    - 150 gramos de harina
    - 6 huevos grandes
    - Mermelada de albaricoque para el relleno

    Para la cobertura:

    - 175 gramos de chocolate blanco para postres
    - 125 gramos de azúcar
    - 150 ml de agua


    Preparación:

    Esta es una de las variantes más curiosas y llamativas de la tarta Sacher clásica, ya que su aspecto es totalmente diferente, y su sabor, al sustituir el chocolate negro intenso por chocolate blanco. Es una tarta más dulzona que la original, por lo que habrá quiénes la disfruten más aún. La preparación es similar, únicamente cambian algunos detalles mínimos en cuanto a los ingredientes. Vamos ya con la receta.

    Primero nos pondremos mano a la obra con el bizcocho, lo que haremos batiendo el azúcar glas con la mantequilla, que debemos tenerla un poco derretida para facilitar la mezcla. Una vez hecho esto, vamos a separar las claras de los huevos de las yemas, lo que os recomendamos hacer tras lavar la cáscara de los huevos, así evitamos el contacto de la clara con las mismas, que suelen estar sucias y pueden contener algunas bacterias. Se añaden las yemas una a una y las batimos con la mezcla anterior.

    Al acabar ponemos a derretir el chocolate blanco, lo que puedes hacer usando el microondas, el baño maría o bien hacerlo colocando el chocolate troceado en un cacito a fuego lento. Hay que hacerlo de forma suave para que no se queme el chocolate. Cuando se haya derretido totalmente lo reservamos para más adelante, ya que necesitamos que se enfríe casi totalmente. Ahora es un buen momento para precalentar a 180ºC el horno, así ponlo para que se vaya calentando.

    En un vaso donde podamos usar la batidora, vamos a echar las claras de los huevos junto al azúcar y vamos a batirlos durante unos minutos hasta formar una mezcla espesa y blanquecina. Cuando lo hayamos conseguido, añadimos la harina, que tamizamos antes, y mezclamos bien para que no queden grumos y la mezcla sea homogénea. Echamos esta mezcla sobre la primera que hicimos y agregamos el chocolate blanco fundido, y vamos a remover bien con unas varillas hasta que nos quede una masa bien homogénea. Lo hacemos lo mejor posible para que nos quede un luego un buen bizcocho con buena textura.

    A la hora de preparar el bizcocho, elegimos un molde de unos 25 centímetros de diámetro, a ser posible desmoldable, y lo untamos con mantequilla en su base y paredes, y por encima de la misma echamos un poco de harina, así no se pegará el bizcocho tras hornearlo. Tras hacerlo, vertemos la masa que hemos preparado y si el horno ya está a la temperatura indicada, lo metemos en el mismo y dejamos hornear sobre unos 40 minutos. Verificamos antes de sacarlo que por dentro está hecho, lo cual se puede hacer pinchando con un cuchillo o palillo, que debe salir limpio. Una vez lo saquemos del horno, lo dejaremos enfriar un poco y luego lo desmoldamos sobre alguna rejilla para que de esta forma se enfríe bien por todos lados, incluida la base.

    Nos ponemos ahora a hacer la cobertura de chocolate blanco, así que derretimos el mismo troceado, usando el microondas o un cacito que pondremos a fuego lento, o al baño maría, igual que hicimos anteriormente. Hazlo como prefieras, pero siempre de forma suave para que el chocolate no se nos pase. Esperamos que se enfríe un poco para usarlo, así que mientras nos pondremos a igualar la parte superior del bizcocho, que se suele hinchar un poco por arriba al hornearse. Con un cuchillo cortamos la parte sobresaliente e igualamos para que quede liso y la tarta quede bonita.





    Cortamos horizontalmente el bizcocho en dos partes, las separamos y las untamos con una buena cantidad de mermelada de albaricoque, formando una buena capa. Volvemos a unir las dos mitades del bizcocho y limpiamos la mermelada que sobresalga por los lados. Y para colocar la cubierta de chocolate, podemos hacerlo untando el mismo con una espátula de cocina o similar, o bien vertiendo el chocolate y dejando que escurra hacia abajo, así se consigue que la cobertura quede bien lisa y da un mejor aspecto. Para hacerlo así es mejor colocar el bizcocho sobre una rejilla para que lo eleve, así el chocolate que sobre caerá hacia abajo y la tarta Sacher quedará más presentable.

    Una vez esté la cobertura lista, dejamos que se espese bien, y después metemos la tarta en la nevera durante varias horas, para conseguir que se cuaje bien la tarta y que se enfríe del todo, para que a la hora de servirla nos quede perfecta. Y con esto ya tendríamos lista nuestra tarta Sacher blanca, que esperamos os guste tanto como a nosotros.